Hablemos de suplementación deportiva

En este post me gustaría hablar de un tema que siempre crea polémicas, sobre todo en gente que no pierde ni un segundo en preocuparse de lo que significa ni para qué sirve la suplementación deportiva. También llamada ayudas ergogénicas nutricionales.

Básicamente la gente que no está metida en este mundo en seguida lo llama doping.

 Doping

La suplementación deportiva, tiene, entre otros aspectos, la función de ayudar a cubrir y a complementar las necesidades nutricionales necesarias en cierto sector de la población, que por diversos motivos como el ejercicio de alta intensidad, larga duración, edad, etc., tienen carencias a nivel nutricional.

Otro factor que me llama la atención es la gente que toma suplementación deportiva y que no sabe, ni qué se toma, ni por qué lo toma ni cómo hay que tomar según qué cosas. Esto es algo serio, porque en lugar de sacar partido a la suplementación deportiva y utilizarlo para lo que es, es decir, una ayuda para aumentar el rendimiento deportivo, lo que hacen es justo lo contrario; no mejorar su rendimiento, literalmente tiran el dinero por el retrete y lo peor es que puede tener consecuencias desagradables para la salud. Incluso peligrosas. Por eso, tenemos que hacer varias cosas antes:

1- Saber qué queremos conseguir. Cuál es nuestra meta o nuestro objetivo a corto, medio y largo plazo.

2- Aprender a comer y organizar nuestra alimentación para cubrir nuestras necesidades básicas necesarias.

3- Planificarnos la temporada de entrenamiento y con ello la alimentación e informarnos de la suplementación a tomar (en caso de necesitarla), en función de la fase de la temporada en la que nos encontremos.

4- Una vez informados de lo que necesitamos, saber qué, cómo, cuándo, cuánto y por qué, vamos a tomar según qué tipo de suplementación. Para ello, simplemente tenemos que  buscar estudios científicos con resultados probados, por ejemplo, por la FEMEDE (Federación española de medicina del deporte).

5- En caso de dudas, SIEMPRE consultar con un asesor en nutrición deportiva o personal cualificado y certificado para asesorar en esta materia.

6- Aprender a escuchar nuestro cuerpo y a saber lo que nos sienta mejor y peor. Pero sobre todo aprender a saber lo que nos da resultado.

7- ¡Cuidado! al hacer caso al compañero de gimnasio que tenemos al lado y que nos aconseje de lo que mejor le funciona a él (siempre que no esté capacitado ni tenga formación específica). Lo que le funciona a él no tiene por qué funcionarte a ti. Es más, puede perjudicarte.

No saber que elegir

 En la nutrición como en el tema del entrenamiento, absolutamente todo es discutible y relativo. No hay una ciencia absoluta. Lo que a uno le viene bien, a otro le puede venir fatal. Incluso algo que esté comprobado científicamente. El cuerpo humano es único. No hay teorías absolutas con respecto a él.

Para la tranquilidad de los más reacios a este tipo de “sustancias”, quiero decir que no son las mismas necesidades nutricionales las que tienen las personas sedentarias que las personas que hacen un deporte a un nivel de intensidad, frecuencia y/o resistencia relativamente altas.

mareos

Estos últimos, aunque lleven una alimentación sana y equilibrada, debido a los esfuerzos físicos y a otros factores químicos y fisiológicos que se experimentan en el cuerpo, suelen tener descompensaciones a nivel nutricional. Porque la cantidad de nutrientes que demanda el cuerpo no se cubren con alimentación habitual. Las consecuencias de esto, pueden ser varias, como no recuperar bien, cansancio excesivo, dolor de cabeza, mareos, bajos resultados en análisis de minerales (hierro, calcio), proteínas, vitaminas, etc…

Para este tipo de población están pensados los suplementos nutricionales, que como he dicho antes, ayudan a compensar esas carencias que sufren sus cuerpos debido al trabajo fisco realizado. Aparte de ayudar a obtener un rendimiento óptimo en los entrenamientos.

Existen diversos suplementos nutricionales en el mercado. Cada día más. Desde el “clásico” batido de proteínas o de hidratos de carbono, pasando por BCAA´s, quemadores o transportadores de grasa (no es lo mismo), pre y post entrenos, recuperadores, reguladores del balance de nitrógeno, combinaciones anabólicas (que no anabolizantes), productos isotónicos, regeneradores y un larguísimo etc., creados todos ellos para cubrir cualquier tipo de necesidad energética y nutritiva que un deportista pueda demandar.

En esta industria se mueve una impresionante cantidad de dinero y es por ello que las súper empresas producen toneladas de productos tratando que, sobre todo los sabores estén más conseguidos y menos industrializados. Bajo mi punto de vista, en este punto aún no están finos del todo.

Otra de las cosas que tenemos que tener en cuenta son las leyes. No son las mismas leyes para nuestro país o continente que para EE.UU, por ejemplo. Nosotros nos regimos por una normativa europea (en concreto por la Directiva 2009/39/CE). Se han dado muchos casos de productos americanos cuya eficacia es sorprendentemente altísima y que tras el análisis en laboratorios nacionales se han retirado del mercado por utilizar sustancias permitidas allí pero que aquí, están totalmente prohibidas.

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Para finalizar y como moraleja, quiero decir que las ayudas ergogénicas nutricionales o la suplementación deportiva es buena, necesaria y nos ayuda a obtener el rendimiento deseado. Pero siempre bajo supervisión de un profesional en la materia. De esa manera, sacaremos todo el partido y el potencial tanto a nuestro cuerpo como al propio producto que compremos. Que al fin y al cabo, cuando gastamos dinero en uno de estos productos, es de lo que se trata. ¿Cuál es tu opinión al respecto?