La natación es la solución

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Foto: Sdr Arenas Sección de Natación (Flickr)

En períodos como el actual, con un gran evento como son los Juegos Olímpicos que se están disputando en Rio de Janeiro desde el pasado 5 de agosto, se multiplican los practicantes de deportes.

El ver esos atletas realizar proezas físicas hace que muchos de nosotros nos planteemos el porque ellos pueden y nosotros, el resto de los mortales, no. Y la respuesta a la que fácilmente se llega es que es gracias al entrenamiento y el ejercicio constante, por lo que la solución lógica es comenzar a hacer alguna actividad para ponernos en forma.

El momento de elegir el deporte que practicar es siempre un momento complicado, ya que una mala elección puede hacer que el impulso inicial que nos lleva a motivarnos lo suficiente pase rápido y volvamos al ansiado sofá a ver la televisión. Este efecto también se puede producir si no observamos algún tipo de mejora, pero hay que recordar que la clave del éxito es la constancia.

Una buena elección es la natación, un deporte que cuenta con un número cada vez mayor de aficionados y que ofrece una serie impresionante de beneficios para la salud y en el que se queman muchas calorías.

Se trata de una actividad muy completa, en la que se ejercitan todos los músculos del cuerpo, por lo que no es necesario dividir el entrenamiento por partes y se puede economizar mucho mejor el tiempo, en muchas ocasiones escaso. Es también un deporte que es muy recomendable para superar lesiones y es apto para todos los físicos, ya que se mejoran las articulaciones, el cardio (ya que el riego sanguíneo no es vertical sino horizontal) y la capacidad pulmonar.

Es por tanto un ejercicio que ofrece un indice muy bajo de lesiones, especialmente en su practica recreativa, siempre y cuando se sigan unas nociones básicas como precalentar, descansar de forma regular y aumentar poco a poco el tiempo y la velocidad, recomendándose comenzar por unos 30 o 40 minutos en la etapa inicial.

Las contras a este deporte que pueden surgir son relativas al dinero, ya que es necesario contar con una piscina o apuntarse a una pública, lo que puede hacer que en determinados horarios sea un verdadero infierno debido a la gran cantidad de personas en el agua. El tema económico tampoco supone un problema demasiado grande, ya que se pueden encontrar piscinas municipales a precios populares, y el material para la natación es escaso con la necesidad unicamente de un bañador y un gorro.

La critica mas oída, al menos en mi entorno, es la del aburrimiento. Nadar puede resultar aburrido para mucha gente, aunque no creo que lo sea más que correr, pero hoy día se vender aparatos mp3 sumergibles para poder escuchar música en el agua, por lo que esta ya no será nunca más una excusa.